La Tristeza ¿Qué es? ¿Cómo gestionarla?

La tristeza

La tristeza es una emoción de decaimiento o infelicidad que se da como respuesta a una perdida de algo que consideramos valioso, y se nos ha ido de las manos.  La tristeza es también una de las emociones básicas y más útiles del ser humano, ya que cumple una función que nos invita a la reflexión, autonococimiento y aún más importante la ACEPTACIÓN.

Estar triste nos hace tomar conciencia de nosotros mismos y a darnos cuenta del valor de las cosas, o de aquello que hemos perdido, amistades, familia, trabajo o cualquier elemento importante en nuestras vidas. Nos permite establecer un balance entre nuestros errores y aciertos, dándoles el valor necesario.

¿Cuándo aparece la tristeza?

Generalmente es cuando sufrimos la pérdida de algo material o alguien importante en nuestras vidas, en casos de pérdida de un empleo, por afectacion de la calidad de vida, por enfermedad o variaciones económicas, la pérdida de bienes, y  del tiempo.

Con todo esto la tristeza nos ofrece también una gran oportunidad, una vez pasado el tiempo de decaimiento emocional nos hace salir a flote, tener nuevas ideas, la mente renovada y la energía para hacer los cambios necesarios que nos haga cambiar las circunstancias que nos han causado el dolor. Muchas veces es una emoción que termina convirtiéndose en una posibilidad de REINVENTARNOS.

Todos sentimos tristeza en varias momentos de la vida. Es necesario experimentarla para poder desarrollar una personalidad fuerte y noble al mismo tiempo. Cuantas veces, cuando nos sentimos tristes hemos oído a los demás decirnos “no estés triste” “No llores” y sentimos que estar triste es algo que no podemos permitirnos, como si fuera algo negativo, y la verdad es que no hay nada de malo en estar triste, mientras sepamos gestionar la emoción y utilizarla para nuestro propio crecimiento.

Todos los padres desean ver a sus hijos felices y plenos. Desarrollar sus actividades con energía y armonía. Es entonces esencial estar atentos a sus cambios emocionales, enseñarles a diferenciar sus sentimientos y darles un nombre. Mostrarles que siempre pueden tener cambios positivos, que muchas emociones son pasajeras, que cuando estén tristes pueden acercarse y hablar con confianza sobre lo que les aflige, y que juntos pueden buscar una solución. Estar triste cumple una función adaptativa en ellos, y  necesaria para crear un equilibrio emocional, y si se le da un buen manejo a esta emoción puede ayudarnos y ayudarles a superar muchos problemas que podrían ir apareciendo a lo largo de la vida.

Sería muy interesante señalar el hecho de que estar tristes es cosa de “débiles”, en la sociedad actual suele verse como una emoción negativa y en cuanto aparece las personas tratan de suprimirla o esconderla a toda costa, privándose entonces de sentir y experimentar todos los cambios positivos que puede traerle, y hay casos en los que al tratar de ocultarla se podrían crear consecuencias dañinas a la salud física y emocional.

Hay situaciones, que cuando encuentras a un amigo que puede no estar pasando por su mejor momento y sueles preguntarle, ¿Cómo estás?, y te dice que “bien” con una sonrisa. En realidad, se sabe que no es así, pero es la forma en que los seres humanos buscan esconder sus dolencias y mostrarse fuertes, cuando muchos en realidad podrían necesitar ser escuchados, atendidos y ayudados.

Lamentablemente es bastante común este tipo de situaciones, nosotros mismos quizás actuemos así algunas veces, impidiendo que las personas nos ayuden, y es más fácil conducirnos al camino de la depresión. Que es un trastorno psicológico en el que la persona afectada manifiesta síntomas como la tristeza, apatía, angustia. Esta debe ser tratada por un profesional porque afecta significativamente la calidad de vida de las personas, puede incluir desde terapias hasta fármacos.

Es entonces la importancia de conocer mejor nuestras emociones, de identificarlas, de darles un nombre, de aprender a gestionarlas y superarlas.

Una persona que se encuentra continuamente triste tiende a perder la energía y el ánimo de realizar actividades, de interactuar con otras personas. Recuperar un buen estado de ánimo requiere acción y decisión. Saber que hay cosas que se pueden hacer para salir adelante y sentirse mejor, como ir a dar un paseo o una caminata, solo y/o acompañado, escuchar música, bailar, leer, o simplemente realizar actividades que involucren tus pasatiempos favoritos.

Te comparto algunas ideas que podrían ayudarte a dejar atrás la tristeza y recuperar tu felicidad:

  • La primera y la más esencial es conocer el motivo de tu tristeza.

Identificar plenamente la situación que causa tu tristeza; así será más fácil buscarle una solución. Una vez encuentras la razón la clave para gestionarla siempre será la ACEPTACIÓN. Aceptar aquello que no es ni será y avanzar hacía lo que si puede ser. Habla con tu tristeza, abrázala y escucha lo que tiene por decirte.

  • Cultiva las relaciones personales

El apoyo de los tuyos puede ayudarte a que te sientas mejor de muchas formas. Tu familia, amigos o pareja pueden tener un papel fundamental como apoyo, deja de lado el aislamiento y la soledad. Intenta salir y alimentar tus relaciones, participa en actividades sociales.

  • Cuidar de ti mismo

Preocúpate por ti; sigue un estilo de vida saludable, dormir bien, alimentarse bien, hacer actividades al aire libre, de ocio y diversión. Hacer ejercicio también puede ser de mucha ayuda tanto física como emocional.

  • Cambia los pensamientos negativos

Estar triste puede hacer ver que todo a tu alrededor es negativo, es importante cambiar esos pensamientos a unos positivos, se flexible a tus circunstancias, no es necesario ser perfecto, practica la aceptación y relaciónate con gente positiva que te ayude a ver otros puntos de vista, que te escuche y motive.

 

 

 

 

 

 

 

 

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